Daily Archives: 27 agosto, 2015

UDLAP presenta Índice de Impunidad Global a la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla

La Universidad de las Américas Puebla recibió a la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla AMPEP, con la finalidad de estrechar lazos y dar a conocer los resultados de la Primera Edición del Índice Global de Impunidad.

El Índice de Impunidad Global (IGI) es el primer trabajo académico internacional que mide este fenómeno multidimensional realizado por estudiantes e investigadores del Departamento de Relaciones Internacionales y Ciencia Política de la UDLAP y especialistas del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia del estado de Puebla.

Durante la presentación se contó con la presencia del rector de la Universidad de las Américas Puebla, Dr. Luis Ernesto Derbez Bautista, la presidenta de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla, Hilda Luisa Valdemar, socias de la AMPEP y los catedráticos UDLAP, Dr. Juan Antonio LeClerq y el Mtro. Gerardo Rodríguez; quienes establecieron un diálogo y compartieron opiniones sobre la situación económica, libertad de expresión y diferentes tópicos de urgencia nacional entre los que destacó la investigación del Índice de Impunidad Global.

La Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla, AMPEP, constituida en el año de 1996 por 30 distinguidas profesionales, y actualmente encabezada por la periodista Hilda Valdemar, escucharon de voz de los investigadores su acercamiento al problema de la impunidad a través de tres vías: sistema de seguridad, sistema de justicia y derechos humanos. “La creación de este índice es parte del compromiso de la UDLAP con la investigación de excelencia y con la finalidad de generar nuevos modelos de investigaciones y soluciones a problemas público nacionales, como lo es la forma en que los altos índices de impunidad agravan problemas como la violencia, inseguridad y violación a los derechos humanos, ya que es precisamente la impunidad la que retroalimenta estos problemas dificultando que las instituciones puedan responder de manera asertiva”, señaló el Dr. LeClerq.

“Es para la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla, un honor poder ser parte de los festejos del 75 aniversario de esta institución que desde su fundación promueve la investigación a favor de diferentes causas sociales con la finalidad de aportar a la sociedad soluciones que promuevan el desarrollo y mejora de su comunidad”, agregó la Lic. Valdemar. Asimismo, la Dra. Ana María Huerta Jaramillo, tesorera de la AMPEP, hizo entrega al Dr. Luis Ernesto Derbez de una colección de libros sobre de la historia del periodismo del Estado de Puebla, y el paso de diferentes voces en la época de la revolución.

Finalmente las socias tuvieron la oportunidad de conocer el remodelado Auditorio Guillermo y Sofía Jenkins, donde los Equipos Representativos Culturales encabezados por el director general de Difusión Cultural, Sergio Castro, ofrecieron una muestra de la calidad artística con la que cuenta la institución.

La hipnosis, aliada contra el dolor en cáncer de mama y neuropatías diabéticas

Diversos espectáculos echan mano del hipnotismo para entretener al público al hacer que alguien brinque, ladre o realice actividades “de forma involuntaria”. Sin embargo, se trata de un método antiguo y con bases científicas que ha reportado usos clínicos benéficos.

En la UNAM —en colaboración con la Clínica del Dolor del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre— Benjamín Domínguez Trejo, profesor de la Facultad de Psicología en el área de investigación, ha explorado en el tema desde hace 25 años.

Con esta herramienta es factible controlar el dolor de cáncer de mama, neuropatías diabéticas, quemaduras graves, molestias durante una endoscopia e incluso ingresar a cirugía sin anestesia debido a un estado de relajación inducido. La evidencia generada en los últimos tres lustros es sólida y ha demostrado capacidad para producir analgesia sin recurrir a fármacos, subrayó.

¿Medicina convencional?

Vivimos una revolución científica en la que la medicina lineal (determinista) se enfrenta a las propuestas “no lineales”. La primera se basa en procedimientos tradicionales y en el principio de que una lesión requiere una dosis similar al daño. No obstante, la segunda acepta que una herida puede ser grande, pero no proporcional, como en la mayoría de las llamadas enfermedades complejas (el dolor crónico, por ejemplo). La analgesia hipnótica entra en este campo.

Para ejemplificar, planteó Domínguez Trejo, hay diabéticos con una pierna amputada que sienten dolor en un miembro no existente. ¿Cómo curar esto?, para la medicina tradicional es un problema porque no hay nada que aliviar; si la alteración se da en el cerebro entonces la alternativa referida es de utilidad.

El uso de técnicas farmacológicas siempre tendrá efectos colaterales; entonces, si un paciente ingiere opioides sintéticos desaparecerá el dolor, pero la sedación alterará la capacidad para tomar decisiones y provocará adormilamiento y constipación.

En contraste, con la analgesia hipnótica los sujetos se recuperan rápidamente, no deben esperar una semana para desechar residuos medicinales y mitigarán su dolor sin efectos secundarios.

Individuos susceptibles

“Esta técnica no funciona igual para cualquiera, es como el oído musical, no todos tenemos esa sensibilidad. Sólo el 30 por ciento de las personas puede beneficiarse con la hipnosis, una quinta parte podría hacerlo (requerirá capacitación) y el resto necesitará fármacos”.

Para saber quién es proclive se aplica una prueba de visualización; se le pide al paciente cerrar los ojos, extender los brazos al frente e imaginarse con libros en una mano y con globos en la otra.

El diagnóstico se mide según la separación de las extremidades. Si una pesa y la otra se eleva, al tiempo que los músculos se relajan (algo regularmente logrado con fármacos), el individuo es susceptible.

Al interior del cuerpo

Al presentarse una lesión física el cuerpo reacciona y envía un estímulo al cordón espinal, conectado al encéfalo, que a su vez controla el sistema nervioso (éste procesa estímulos de manera permanente, como los nociceptivos, fenómeno neuronal en el que se codifican y trabajan aquellos potencialmente dañinos para los tejidos).

Sólo el 10 por ciento de estos detonadores de reacción llega a la conciencia porque, además de sus muchas defensas, el cerebro produce opioides o endorfinas para moderar el dolor o bloquearlo. Así, algunas personas sufren mucho y otras poco o nada (por ejemplo, una madre que recién dio a luz puede tener una lesión grave con hemorragia, pero dice sentirse feliz).

En las últimas tres décadas se han desarrollado varios tipos de analgésicos, algunos poderosos, pero caros. No obstante, las técnicas no lineales también pueden modular estos cambios a través de la analgesia hipnótica.

Después del tratamiento, cada paciente fue monitoreado para analizar la duración de su respuesta. A cinco años de distancia, aquellos susceptibles al 100 por ciento siguen sin padecer dolor, concluyó.

Ejercicio de alta intensidad, un aliado para personas con asma y obesidad

La obesidad y el asma son dos graves problemas de salud pública que cada vez son más frecuentes a nivel internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye estas patologías dentro de las principales enfermedades crónicas.

De acuerdo con Luis Torre Bouscoulet, especialista en Fisiología Respiratoria, una persona con obesidad tiene en su sangre diversos marcadores que traducen la existencia del proceso inflamatorio activo. Estudios epidemiológicos han descrito que la obesidad incrementa la incidencia de asma.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Torre Bouscoulet, quien es subdirector de investigación clínica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), explicó que algunas de las moléculas inflamatorias en personas con obesidad pueden precipitar un descontrol asmático. El estado inflamatorio de estas dos patologías conlleva a una mayor presencia de síntomas y crisis de asma.

A decir del especialista, uno de los problemas en pacientes asmáticos obesos es definir cuál de estas dos patologías limita su capacidad de ejercicio.

Con el objetivo de conocer el efecto de la actividad física en estas condiciones, investigadores del INER realizaron un estudio que pone en evidencia que el ejercicio de alta intensidad incrementa los niveles de moléculas antiinflamatorias en pacientes con asma y obesidad.

“La coexistencia de estas dos enfermedades es cada vez más frecuente en la población, por lo que quisimos investigar cuál es el comportamiento del patrón inflamatorio de pacientes con asma y obesidad al someterlos a ejercicio, creemos que hacer ejercicio aun en condiciones de corta duración podría ser útil”, añadió el también miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel II.

El estudio realizado en el periodo 2012-2014 incluyó tres grupos: pacientes asmáticos obesos, individuos con asma sin obesidad y obesos sin asma (todos ellos adultos), a quienes se sometió a una prueba cardiopulmonar de ejercicio. Se analizaron los consumos de oxígeno y las concentraciones séricas de citocinas pro y antiinflamatorias antes y después de la prueba.

“Los individuos realizaron ejercicio máximo en bicicleta en un corto periodo de tiempo. Electrónicamente controlamos la resistencia al pedaleo de la bicicleta. La prueba permitió disecar la contribución relativa de estas dos enfermedades en el rendimiento de las personas durante el ejercicio”, explicó el doctor en Neumología.

Los resultados del estudio reflejaron una disminución de moléculas inflamatorias en el grupo asmático con obesidad e incremento en la presencia de moléculas antiinflamatorias.

“Tradicionalmente se han realizado estudios en los que se evalúa la actividad física a mediano o largo plazo, por ejemplo, en programas de rehabilitación de varias semanas. Aquí observamos que el ejercicio corto de alta intensidad puede ser útil para modificar el perfil inflamatorio en pacientes asmáticos obesos”, dijo.

De acuerdo con el subdirector de investigación clínica, los efectos específicos que provoca el ejercicio sobre el proceso inflamatorio en pacientes que padecen asma y obesidad hasta ahora no habían sido esclarecidos, por lo que estos resultados contribuyen al conocimiento acerca de los factores que limitan la actividad física en pacientes que presentan esta asociación.

“Poco se conocía sobre el efecto del ejercicio en estas condiciones; el asmático no obeso se beneficia del ejercicio y se controla mucho mejor, pero desconocíamos el porqué. Ahora sabemos que disminuye el perfil inflamatorio y con ello se reduce la presencia de síntomas y crisis de asma. Lo anterior facilita al paciente el control de su enfermedad. Intuitivamente pensaríamos que un ejercicio con poca intensidad pero más duradero llevado a cabo de forma cotidiana podría ser mejor, pero esta prueba que dura pocos minutos muestra cambios rápidos en el proceso inflamatorio”, agregó.

El integrante de la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM) manifestó la importancia de continuar con estudios adicionales que evalúen cómo el ejercicio cotidiano realizado en varias semanas podría modificar el perfil inflamatorio de los sujetos que presentan la comorbilidad.

Por último, agregó que el ejercicio debe ser considerado por los pacientes y la sociedad en general como una parte constituyente del tratamiento de estas enfermedades.

“No deberíamos pensar en el ejercicio como un hábito, sino como parte del tratamiento y esto es difícil transmitirlo a la sociedad. No debemos olvidar que para un mejor tratamiento en casi cualquier enfermedad el ejercicio es fundamental”, concluyó.