5 noviembre, 2015

Entre 16 y 39 millones de personas en el mundo sufren por el consumo de drogas, reporta el resumen 2014 del Informe Mundial sobre las Drogas. El uso de cualquier estimulante perjudica los sistemas respiratorio, circulatorio, metabólico y sobre todo el sistema nervioso central, ocasionando no solo negativas consecuencias para la salud y seguridad pública, sino para la sociedad en general.

En este contexto, el director ejecutivo de investigación y evaluación del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA) en la ciudad de México, Miguel Ángel Mendoza Meléndez, mencionó que una de las prioridades de la instancia es desarrollar innovación en investigación científica con un enfoque transdisciplinario, lo que significa no solo estudiar algún fenómeno desde diferentes perspectivas para resolverlo, entenderlo y originar conocimiento, sino que resulta fundamental poder generar soluciones tangibles para la sociedad.

«El tema de adicciones, cuyas vertientes social y biológica lo hacen un problema de salud pública y social, suele encaminarse a las áreas sociales; sin embargo, una orientación transdisciplinaria, además del conocimiento médico y científico, considera las propuestas sociales con la finalidad de establecer un puente entre la sociedad y los científicos, a lo que se le conoce como investigación de traslación», expuso Mendoza Meléndez.

De acuerdo con la directora general de los Centros de Integración Juvenil, A.C. (CIJ) y datos de la última Encuesta Nacional de Adicciones 2011 (ENA), en México el principal problema de consumo lo constituye el alcohol, considerado junto con el tabaco una droga legal. A nivel nacional, 71.3 por ciento de la población consume este producto. De ese porcentaje, 32.8 por ciento, equivalente a una tercera parte de la población, bebe en grandes cantidades, es decir que en cada familia mexicana existe un integrante o un conocido que ingiere más de cuatro o cinco copas por ocasión, comentó la psicóloga Carmen Fernández Cáceres.

Agregó que aunque el patrón de consumo de alcohol en México no es diario, 4.9 millones de personas en el país ya tienen dependencia. En tanto que 47.2 por ciento de los hombres y 19.3 por ciento de las mujeres presentan un consumo considerado alto. En el caso de los adolescentes entre 12 y 17 años, el consumo en hombres es de 17.3 por ciento y en mujeres de 11.7 por ciento.

Primer estudio científico en inhalables

De las drogas ilegales, los inhalables ocupan el segundo lugar como droga de inicio, después de la mariguana, y también constituyen la cuarta droga de mayor consumo, dijo la directora de los CIJ. En este sentido, la Dirección Ejecutiva de Investigación y Evaluación del IAPA en la ciudad de México desarrolló una línea de investigación para examinar de manera exhaustiva los efectos del consumo de inhalables a través de las neurociencias.

«En materia de inhalables todavía nadie en el mundo ha realizado este tipo de investigación, sí se ha hecho con cocaína, mariguana, tabaco y alcohol, pero a nivel mundial el consumo de inhalables no existe como en México, por lo que se evaluará tanto a personas que consumen inhalables como a quienes no consumen nada para ver el comparativo promedio sobre cómo funciona un cerebro con consumo y otro sin consumo, a fin de que no solo se especule si los inhalables causan o no daño, sino que quede documentado», explicó Mendoza Meléndez.

A través de la tomografía por emisión de positrones (PET) o diagnóstico por imágenes de medicina nuclear computarizada, se puede medir en tiempo real la actividad cerebral y obtener un diagnóstico preciso sobre la afectación. Los estudios con resonancia magnética funcional permitirán a su vez conocer el procesamiento emocional y cognitivo en usuarios con trastorno por uso de inhalables y, finalmente, la investigación de comorbilidad neuropsiquiátrica y otras características clínicas en consumidores de estas sustancias, que se encuentran en centros residenciales de atención de adicciones de la ciudad de México, permitirá obtener evidencias del perjuicio, funcionamiento cerebral y estado de salud de estos pacientes, informó el entrevistado.

El estudio está registrado a nivel internacional en el centro de investigación clínica Clinical Trials y cumple con el objetivo de la transdisciplina al considerar los aspectos psiquiátrico, neuropsicológico, fisiológico y anatómico que permitirán diseñar modelos de prevención, además de tratamientos efectivos, como por ejemplo gestionar ante la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) que este tipo de mercancía se etiquete correctamente y se regularice su venta, dado que se ha distorsionado su uso, aludió el especialista.

Tabaco

Después del alcohol, el segundo problema de consumo de una droga legal en el país, según la ENA es el tabaco. En México hay más de 17 millones de fumadores activos y la edad promedio de inicio, tanto en hombres como en mujeres, es a los 14 años.

De los hombres, 31.4 por ciento son fumadores y 30.9 por ciento exfumadores; 12.6 por ciento fuma su primer cigarro dentro de la primera media hora posterior a su despertar. Mientras que, en el caso de las mujeres, 12.6 por ciento fuma, 22.2 por ciento son exfumadoras y 8.6 por ciento fuma casi enseguida de despertar.

Aún no se ha determinado si la prohibición de fumar en lugares cerrados ha disminuido el consumo de tabaco, comentó la directora general del CIJ,  «nosotros consideramos que no porque hemos observado un aumento en el consumo; sin embargo, lo valioso de esa ley es la protección a la salud de los no fumadores, porque 90 por ciento del cáncer, además de enfermedades circulatorias y cardiovasculares, está relacionado con el humo», afirmó.

Tabaco y alcohol

En los CIJ, de 1994 a la fecha, entre 80 y 90 por ciento de los pacientes consumen alcohol y tabaco, independientemente de la droga ilegal por la que hayan decidido acudir al centro, mencionó Fernández Cáceres.

La también maestra en terapia familiar agregó que en los CIJ se ha observado que las mujeres empiezan a igualar su consumo de alcohol y tabaco respecto a los hombres, lo que seguramente tiene relación con el actual estilo de vida de la mujer y su mayor independencia.

«Sin embargo, algo que es imprescindible tener en cuenta es que la tolerancia femenina a cualquier tipo de droga es menor y que también desarrolla mayor dependencia más rápido. Por ejemplo, en el caso del alcohol, cualquier organismo metaboliza aproximadamente una copa por hora, por lo que lo ideal es no tomar más de una copa en el transcurso de una hora. En la mujer es incluso más lento porque hay más grasa y la grasa detiene el metabolismo. Desear ir al mismo ritmo que los amigos varones ocasionará que ellas estén en estado de embriaguez antes que ellos», afirmó la directora.

Drogas ilegales

En el rango de la población mexicana de 12 a 65 años, la ENA señala que entre 2008 y 2011 el consumo de drogas ilegales como mariguana, inhalables, cocaína, crack, estimulantes anfetamínicos y otras (sin considerar las de uso médico) aumentó de 3.9 a 5.7 millones de personas, es decir que, contrario al objetivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas de alcanzar una sociedad internacional libre del abuso de drogas, el uso de sustancias ilícitas en el país incrementó dos puntos porcentuales, de 5.2 a 7.2 por ciento, en el transcurso de tres años.

Asimismo, el número de personas dependientes de las drogas en México pasó de 450 mil en 2008 a 550 mil en 2011. Por su parte, la licenciada en psicología, Carmen Fernández Cáceres, mencionó que las investigaciones y experiencia de los CIJ ubican la edad de riesgo de mayor consumo de drogas, tanto legales como ilegales, entre los 10 y 18 años que es la población objetivo de atención de los CIJ. En tanto que la edad de inicio de consumo de cualquier tipo de droga oscila entre los 10 y 14 años.

Durante 2012, los CIJ recibieron a 24 mil 728 usuarios de drogas ilegales, de los cuales 42 por ciento tenía menos de 18 años.

La mariguana encabeza la lista

La cannabis, mota, mois, hierba, ganja, pasto, churro, gallo, porro, o como sea que popularmente se le conozca, es la droga ilícita más consumida en México y el mundo, con más de 180 millones, de los cuales 4.7 son mexicanos indica elresumen 2014 del Informe Mundial sobre las Drogas. La mariguana contiene 400 componentes químicos y, al igual que el tabaco, su humo contiene benzopirenos, aunque 50 por ciento más concentrados. Los benzopirenos son hidrocarburos aromáticos policíclicos, es decir, compuestos químicos que se forman por la quema o combustión de materia orgánica y son potencialmente carcinógenos.

Fernández Cáceres, quien también pertenece a la mesa directiva de la Federación Mundial contra las Drogas (WFAD, por sus siglas en inglés), indicó que entre los pacientes de los CIJ, el consumo de mariguana en 23 estados de la república supera incluso al de tabaco, y en 10 estados de la república al de alcohol como droga de inicio. Aseveró que la mariguana está siendo un reto a la par del alcohol y el tabaco.

«Del primer semestre de 2008 al segundo semestre de 2014 aumentó en 17.1 puntos porcentuales. Setenta por ciento de los pacientes de los CIJ en 2008 consumía mariguana como droga ilegal de primera vez (aparte del alcohol y el tabaco), en 2014 el porcentaje aumentó a 87.4 del total de pacientes en todo el país, lo que representa 17 por ciento de incremento. Sin embargo, en el Distrito Federal por ejemplo, el incremento es aún mayor con 21.9 por ciento».

De igual forma, la edad de inicio también ha disminuido, en los CIJ hay pacientes de ocho años y hay uno de seis en Zapotlán, Jalisco, cuyo tío fuma mariguana y así la probó. La accesibilidad de la droga en casa es algo que se debe cuidar, si una droga no está al alcance no se consume, señaló la directora.

Para la maestra Fernández Cáceres, la conducta ‘progresista’ sobre todo de los jóvenes, en donde supuestamente todo está permitido en el ambiente de las drogas, tanto legales como ilegales, pone en entredicho el vínculo afectivo y el contexto familiar necesario para todo ser humano; de ahí que estar al frente de los CIJ, independientemente del gran privilegio que le significa, le reditúa enormemente por la tarea de poder enfocarse en que México sea una sociedad libre de drogas. «Todos los días recibimos agradecimientos y bendiciones de gente que se ha recuperado y eso es de una gran valía y satisfacción».

Testimonios

Luis Ángel, 24 años

«Comencé a consumir mariguana a los 17 años, después probé LSD, también fumé piedra o crack y mezcalina, que es un opioide, el principal alcaloide del peyote, igual hongos. Quise probar por conocer y saber qué se siente. Querer pertenecer a un círculo fue otro de mis pretextos pero cuando te das cuenta, lo que hay adentro no es muy diferente de lo que tú experimentas. Siempre hay cosas que uno se guarda y las válvulas de escape que de momento no entiendes, en mi caso fueron las drogas.

Logré dejar de consumir a los 19 años, dos años parecen poco pero mi consumo siempre fue muy intenso y el cuerpo va creando resistencia, cada vez necesitas más, más y más. Sientes esa parte ‘romántica’ de que vas a poder dejarlo, hasta que te das cuenta que no. Al ya no sentirme conforme con el estilo de vida que llevaba decidí enfrentarlo. Mi mamá me llevó a un anexo, un lugar de mucha desesperanza y piensas que no lo vas a lograr».

Adriana, 16 años

«Empecé por curiosidad y después ya me era necesario. Inicié en la secundaria con mariguana y poco después probé el crack y la cocaína. Nadie me presionó, fue mi decisión totalmente. El rap y el hip hopmexicanos influyeron mi curiosidad. Mi mamá se dio cuenta y por eso lo dejé. Sé que hacerlo estuvo mal pero también deben saber que cuando digo que no es no. Perdí la confianza y aunque trato de recuperarla, no se puede. Se me antoja pero no vale la pena todo lo que estoy pasando para mi tratamiento. Se pierde mucho, pierdes confianza, cariño y amistades».

Orlando, 19 años

«La primera vez que consumí fue a los 15 años, mariguana y alcohol. Me puse todo tonto, el efecto al siguiente día no fue nada agradable y me dije que no lo iba a volver a hacer. Pasaron seis meses para que volviera a consumir y mi segundo consumo estuvo muy severo. Casi nunca fumé en lapsos menores a tres meses, fue hasta el final que consumí de una semana a otra y entonces pensé que ya estaba perdiendo el control y coincidió con que mis padres se dieron cuenta. Si no me hubieran descubierto me la hubiera seguido porque ya llevaba cuatro años de consumo.

Yo lo hice por pertenecer y buscar aceptación. La mayoría de quienes nos drogamos es porque tenemos vidas autodestructivas, familias disfuncionales, problemas emocionales y las drogas solo te sacan un rato, después consumirás más, más y más y querrás probar algo más fuerte. Cuando ves a alguien drogándose nunca se te ocurre pensar que esa persona puedes ser tú. Hay que recordar que la juventud no es para siempre y por eso debemos cuidarla y pensar a futuro».

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