21 abril, 2016

Luego de considerar injustas las encuestas que dicen que los jóvenes en México no leen, el académico Fermín González Gaxiola dijo que leer no es fácil y, además, se necesita tener un contexto y una motivación para hacerlo.

El docente e investigador del Departamento de Letras y Lingüística dijo que todos hemos leído mucho, pues sólo en los seis años de primaria los niños tienen que leer al menos 50 libros para estudiarlos.

«Tú, en la primaria, debiste haber leído cuando menos 50 libros, porque llevabas como seis o siete cada año y todos los leíste, los estudiaste; no sólo los leíste, sino que los estudiaste una y otra vez, y en secundaria también: había doce materias y, cuando menos, llevabas un libro por cada materia», explicó.

González Gaxiola fue entrevistado sobre la accesibilidad de la lectura a través de los libros digitales o electrónicos en el marco del Día Mundial del Libro, a celebrarse este próximo 23 de abril, y advirtió que en una cultura como la nuestra es imposible no leer, pues prácticamente para hacer lo que hacemos tenemos que leer.

«Yo difiero cuando alguien dice que los jóvenes no leen. Yo veo a los jóvenes leyendo siempre, pues casi siempre están con el teléfono, con la tablet, con un libro. En nuestra cultura no se puede no leer», aseguró, y dijo que quienes dicen que los jóvenes no leen se refieren más a que no se tiene el hábito de la lectura recreativa, que tiene que ver con la obra literaria.

Comentó que cuando los estudiosos dicen que el nivel de lectura es bajo, se refieren básicamente a la literatura, una manifestación estética que no se nos ha enseñado a leer y para lo cual no bastan 20 minutos diarios, pues faltan la motivación y el contexto.

«Promover la lectura por 20 minutos diarios es una tontería; no hay contexto, no hay estímulos, no hay muchas cosas. La lectura es muy compleja, y los que deberían motivar la lectura son los padres de familia y los maestros, leyendo y comunicando la lectura. Hay que ponerse a leer con los hijos, con los alumnos, explicarles la belleza de la obra, la trama, el mensaje y comentarlo.

«Hay que explicarles todos los mensajes. Por ejemplo, vamos a leer ’El Principito’ y hay que explicar todos los mensajes que tiene el texto detrás de cada frase, hay que platicarlos, así se lo aprenden y hasta lo hacen parte de su cultura y de su mundo; luego hay que compartirlo con los compañeros. Eso es leer, y si el papá no hace eso, entonces el niño creerá que la lectura es una especie de castigo», expresó.

Esa es la lectura que nosotros recomendamos, no una lectura abstracta, sin sentido, de 20 minutos diarios; eso no tiene mensaje o es muy limitado. «No se trata de leer a lo tonto, se trata de saber leer, disfrutar y aprender, que son cosas muy diferentes. Estamos proponiendo educar y que se lea en un contexto de aprendizaje, que se apropien de los libros, de las historias, de los planteamientos, porque cada personaje es una visión del mundo», apuntó Fermín González.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *