Daily Archives: 11 mayo, 2016

Salario mínimo debe alcanzar $16,400 pesos mensuales

El salario mínimo no debiera establecerse por decreto, sino liberalizarlo para permitir su recuperación hasta alcanzar 16 mil 400 pesos (mensuales), y así hacer de éste un salario mínimo constitucional ideal, dijo en la Universidad Iberoamericana el doctor Miguel Santiago Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de Ibero Puebla.

Aumentar el salario mínimo (que aproximadamente es de dos mil 191 pesos al mes) es una de las tres acciones específicas propuestas por el Observatorio de Salarios, cuyo Informe 2016, elaborado y auspiciado conjuntamente por el propio observatorio y el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (Equide) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, fue dado a conocer por Reyes.

Durante la presentación del Informe 2016 del Observatorio de Salarios el investigador de la Ibero Puebla y académico invitado de la Ibero Ciudad de México mencionó, por otra parte, que la desigualdad en los salarios se manifiesta a favor de los hombres casados, y contra las mujeres, como muestran las siguientes cifras:

Salario promedio mensual: $7,365.60.
Salario promedio mensual, casado: $7,807.54.
Salario promedio mensual, informal: $6,629.04.
Salario promedio mensual, mujer: $6,187.11.

Asimismo, el doctor dijo que aunque a partir de la crisis económica de 2008-2009 la jornada laboral en promedio en México aumentó de ocho horas a 8.6 horas al día, no hubo incremento en las remuneraciones. Y es que no hay una relación entre productividad y salarios, pues en México la productividad va a la alza y tiene un diferencial promedio mayor que el de los países desarrollados, pero no hay un aumento salarial de acuerdo con esa productividad.

“Mientras sigan estas condiciones de distribución, o de redistribución inequitativa, no se vislumbra una mejora en las condiciones de vida de la población asalariada. De toda la producción que se genera en México, 74 por ciento se queda en capital (empresarios), y 26 por ciento en trabajo (trabajadores); cuando 75 por ciento de la población ocupada son trabajadores”.

Por eso el académico de la Ibero mencionó que hay que establecer mecanismos distintos de reparto de la productividad, para que la recuperación del salario mínimo y el salario en general no sea sólo por cuestiones coyunturales (como la caída del precio del petróleo y su impacto en las materias primas), sino que parta de la redistribución de las condiciones productivas.

Pero en tanto eso sucede, explicó que la inflación esperada está amarrando a los salarios mínimos y promedios, porque se establecen los aumentos salariales mínimos de acuerdo con el aumento de la inflación esperada, y los aumentos en los salarios promedio de acuerdo con los aumentos en salario mínimo, lo que hace imperante que para tener un aumento en el salario mínimo habría que desindexarlo de la inflación.

Quitar regímenes especiales duplicaría recaudación

En otro rubro, comentó que eliminar las tributaciones especiales duplicaría la recaudación del  impuesto sobre la renta (ISR), que aumentaría en cerca de un billón de pesos la recaudación actual de 1.2 billones de pesos, por lo que se debe quitar el anterior régimen de consolidación fiscal, ahora llamado opcional de sociedades, para que las empresas beneficiadas con los regímenes especiales paguen lo que debe ser.

La desigualdad fiscal entre empresarios se refleja en que mientras los pequeños y medianos pagan una tasa promedio de 30 por ciento de ISR, los grandes corporativos pagan 13 por ciento, por lo que habría que establecer pisos mínimos equitativos en el que todos paguen el mismo impuesto sobre la renta.

La gran desigualdad fue uno de los principales datos revelados por el Informe 2016 del Observatorio de Salarios, donde se menciona que uno por ciento de la población en México concentra 32 por ciento del ingreso, y el 10 por ciento más rico concentra 67 por ciento del ingreso nacional.

En materia de salarios, un empresario pobre (del sector agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza) con la ganancia promedio menor obtiene $5,499.34 al mes; y un empresario rico (del sector corporativos) con la ganancia promedio mayor tiene 25 mil 457 veces más ingresos mensuales, al obtener $138,722,627.04.

Al hablar específicamente de Los salarios y la desigualdad en México, el economista destacó que en 2014 las ganancias promedio mensuales por tamaño de empresa fueron: las más altas, de $7,411,243.71 (en empresas con mil o más trabajadores); y las más bajas, de $5,865.96 (en empresas hasta con dos trabajadores), es decir, mil 265 veces menos que las primeras.

Ante la necesidad de contar con políticas públicas redistributivas el Observatorio de Salarios propone tres acciones específicas, la ya mencionada de alcanzar los $16,400 pesos, y:

  • Que los salarios generales no se establezcan respecto al salario mínimo, sino de acuerdo con la productividad promedio, como una redistribución por sectores, de actividad económica, por ramas, por clases; y que entonces se liberalice ese salario promedio, los salarios y el salario mínimo.
    • Que desaparezcan los regímenes tributarios especiales y con ello que todas las empresas grandes y corporativos paguen la misma tasa impositiva que las pequeñas y medianas. En específico, debe desaparecer el régimen opcional para grupos de sociedades, antes de consolidación fiscal.

En la presentación del Informe 2016 del Observatorio de Salarios estuvieron en el presídium, además del doctor Reyes Hernández, el maestro David Fernández Dávalos, Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México; el doctor Wilson Romero Alvarado, director del IDIES de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala.

El doctor Gerardo Esquivel, coordinador ejecutivo de Investigación del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República; el maestro José Arturo Cerón Vargas, director general del Consejo de Evaluación del Desarrollo Social del Distrito Federal, y Ricardo Becerra Laguna, subsecretario de Desarrollo Económico y Sustentabilidad del Gobierno del Distrito Federal.

En busca de una vacuna para el VIH

¿Sabías que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ataca las células del sistema inmunológico, las mismas células encargadas de protegernos de este virus y en general de todas las enfermedades?

 Para generar conocimientos sobre cómo el VIH afecta la funcionalidad del sistema inmunológico, la doctora Perla Mariana del Río Estrada investiga las características e interacciones de todas las células de defensa de nuestro organismo.

Adscrita al Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas (Cieni), la investigadora explica que conocer perfectamente la reacción del sistema inmune ante el VIH ayudaría a la creación de una posible vacuna contra el virus.

Conociendo el sistema linfático

Una de las líneas de investigación que dirige Del Río Estrada tiene como objetivo estudiar las células del sistema inmunológico que se encuentran en el sistema linfático, específicamente en los ganglios linfáticos.

 Estudiar las células en este sistema es importante porque “solamente cinco por ciento de las células que nos protegen está en la sangre. El resto de las células se encuentra en el tejido linfoide, muchas de ellas en los ganglios linfáticos”, enfatiza.

Además existen otras dos razones que vuelven este sistema determinante en la investigación:

  1. Se ha observado que el VIH logra esconderse dentro de las células de los ganglios linfáticos y permanecer replicándose aun cuando el paciente esté en tratamiento.
  2. Aunque las vacunas generadas aún no han sido exitosas, estudios han demostrado que la respuesta inmunológica de los ganglios linfáticos es en la que más se ha encontrado asociación con la protección de una posible vacuna.

 Las investigaciones han llevado a caracterizar todas las células que se pueden encontrar en los ganglios linfáticos como células dendríticas, células T (CD4, CD8 y reguladoras), células NK y células B.

Del Río Estrada explica que la mayoría de los conocimientos en inmunopatogénesis del VIH proviene de estudios realizados en sangre y es hoy en día cuando ha repuntado la importancia de estudiar el virus en otros tejidos, donde se encuentra mayoritariamente.

 Los ganglios linfáticos son el lugar anatómico donde comienza la respuesta inmune, explica Del Río Estrada, “los eventos más importantes para que tu organismo reaccione fuertemente o logre eliminar una infección ocurren en ese tejido, donde también viven células que no vamos a encontrar en sangre”.

En los ganglios linfáticos se encuentran las células T foliculares, poblaciones de linfocitos B y de células dendríticas que solo existen en ese tejido y su función en iniciar y montar la respuesta inmunológica contra cualquier patógeno.

Además, estas células T foliculares, así como todas las demás T CD4, son células afectadas por el VIH y se ha visto que son reservorio del virus en los ganglios linfáticos.

 Alteración de los ganglios por el VIH

Por su anatomía, los ganglios linfáticos permiten la organización de las células en sitios específicos, a esto se le conoce como microanatomía, y permite la cercanía y el contacto entre poblaciones de células que necesitan interactuar entre sí.

“Cuando se encuentran con un patógeno, las células se van moviendo de una microrregión a otra y crean contactos temporales con sus vecinas. Son esos contactos los que permiten que se genere la inmunidad adaptativa entre las células T y las células B, que son las que producen anticuerpos”, explica la investigadora.

 Todo esto ocurre de manera muy organizada en los ganglios linfáticos, no en la sangre, que es tejido comúnmente estudiado.

Durante la infección por VIH, el virus, al preferir esconderse en las células de los ganglios linfáticos, desencadena una respuesta inmunológica aguda y deteriora la organización del tejido linfático.

“Se empiezan a acumular fibras de colágeno y suceden otras alteraciones, aparentemente esto impide que la respuesta inmunológica sea adecuada, que las células puedan tener ese contacto entre ellas o que se desplacen de un lado a otro. Con ello se ve afectada la producción de anticuerpos y la proporción de células cambia”.

 Vacuna contra el VIH

Los esfuerzos de investigación en el Cieni para la creación de una vacuna contra el VIH incluyen colaboraciones internacionales con laboratorios de Estados Unidos y demás partes del mundo. Institutos importantes como el NIH o universidades como la de Pensilvania y Boston unen esfuerzos en la búsqueda de esta vacuna.

 Las bases científicas mediante las cuales se desarrollaría la vacuna provienen de los conceptos de respuesta inmune innata y la respuesta adaptativa. La respuesta inmune innata es la que ocurre inmediatamente cuando las células reconocen patrones específicos en los agentes patógenos, pero estos patrones se comparten por grupos de patógenos, es decir, la característica de todas las bacterias o de los hongos o virus, no son específicas a cada especie, explica la investigadora.

“La respuesta adaptativa va un paso más allá, si el primer armamento no funciona, la adaptativa reconoce características muy específicas, antígenos que solo tiene un microorganismo específico”.

Después de hacer el reconocimiento, la respuesta adaptativa genera memoria inmunológica, es decir, que al volver a entrar al cuerpo el microorganismo es reconocido por un grupo de células específicas para este patógeno, que tienen la finalidad de atacarlo.

 «La ‘memoria’ de estas células del sistema inmune (células T y células B de memoria) son lo que nos permite generar vacunas, y estudiar su comportamiento ante la infección por VIH nos permite avanzar en este objetivo», concluye la investigadora.

Al no recibir tratamiento, el VIH va acabando con todas las células CD4 lo que lleva al desarrollo del sida y a la afección de los pacientes por enfermedades oportunistas.

Para estudiar las células, el Cieni cuenta con equipos de citometría de flujo multiparamétrica. Estos son instrumentos que permiten reconocer hasta 18 proteínas, de forma simultánea, en cada célula y así saber a qué población pertenecen. Además algunos equipos son capaces de separar hasta un sola célula de una muestra de sangre o tejido.

Antígeno: cualquier sustancia que el sistema inmune es capaz de reconocer y contra la cual puede montar una respuesta, ya sea celular y/o a base de anticuerpos.

Linfocito T CD4: tipo de linfocito. Los linfocitos (las células) T CD4 ayudan a coordinar la respuesta inmunitaria al estimular otros inmunocitos, como los macrófagos, los linfocitos B y los linfocitos T CD8 para combatir la infección. El VIH debilita el sistema inmunitario al destruir los linfocitos CD4.