7 junio, 2016

 

La diseñadora industrial Monserrat Salazar Urtaza, estudiante de la Maestría en Ciencias del Hábitat de la UASLP responsable del proyecto “Enfoque de la intervención del diseño en las artesanías tradicionales indígenas”, consideró que es importante generar en el consumidor conciencia al tiempo de adquirir productos típicos de una región: “no porque sean productos artesanales tienen menos valor, al contrario, tienen más valor cultural por las técnicas tradicionales, no está bien el regateo en ningún ámbito, ni en el artesanal o profesional”.

 

Dio a conocer que su proyecto está concentrado en la zona Huasteca, donde hay etnias tenek, pame, náhuatl y otras que no ha investigado, y el interés por parte del diseño es realizar intervenciones, adaptar los productos artesanales, para que el consumidor contemporáneo pueda adquirirlo en mayor cantidad y así incrementar la venta, mejorar la vida de los artesanos, y conservar las técnicas tradicionales.

 

Sin embargo, muchos de los métodos o formas de trabajo que se han empleado no han sido las más adecuadas, ya que se han generado problemas o perdida de cultura al momento de hacer recomendaciones, como, por ejemplo: no utilizar el telar y la compra de tela industrializada (cuadrille), es así que se ha perdido el telar de cintura, en la Huasteca pocas personas trabajan esta técnica.

 

“He encontrado pocas artesanas que trabajan esta técnica. Esa es mi preocupación, ver si los métodos que estamos haciendo para preservar la cultura y para generar desarrollo local son los adecuados y qué efectos ha tenido el diseño, tanto positivo como negativo”.

 

Mencionó que esto afecta para que las artesanías sean mal pagadas, “por eso los diseñadores de San Luis Potosí tienen que incrementar el costo, la gente valorará y pagará el precio justo porque son productos que se pueden tardar semanas o meses en hacerlo y al final se les da un pago de 300 a 500 pesos cuando les va bien, y es cuando nos preguntamos por qué un producto industrializado se paga más caro que un artesanal que lleva todo el trabajo manual y bagaje cultural”.

 

Finalmente, la diseñadora Monserrat Salazar dijo: “No he podido investigar las demás técnicas que se trabajan en la Huasteca al concentrarme solo en el tema de textiles, bordados y trabajo de las fibras naturales, no puedo asegurar que estén en riesgo, pero sí han disminuido la cantidad de personas que lo trabajan. En la actualidad los hijos o nietos de las artesanas prefieren estar en la ciudad o irse a trabajar a Estados Unidos, que dedicarse a la artesanía, por la retribución económica”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *