Daily Archives: 22 julio, 2016

Estudio del Tec de Monterrey devela origen del incremento en costo de la vivienda mexicana

Un estudio realizado por investigadores de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey y el Departamento de Ingeniería Civil del Tecnológico de Monterrey concluyó que el costo del cemento representa en promedio un 5.6% del costo directo de construcción y un máximo del 4.3% al precio final promedio de una vivienda en México.

Esto implica que ante un aumento de 10% en el precio del cemento, el costo de construcción y precio final de una vivienda aumentarían 0.56% y 0.4%, respectivamente.

Según el estudio, el impacto del costo del cemento varía según la categoría de vivienda, con un rango desde 1.2% hasta 9.8%, aglomerando categorías. Sin embargo, se concluyó que de 2004 a la fecha, el cemento y el concreto han sido de los materiales de construcción con menor inflación acumulada en sus precios, por lo que los precios de estos materiales no han repercutido sustancialmente en los costos de construcción residencial.

La maquinaria y equipo, la mano de obra, el costo del terreno y otros factores externos ajenos a la construcción, como los márgenes de utilidad, trámites y costos financieros, fueron identificados como factores de alta influencia en el precio de la vivienda.

El estudio independiente, que analizó datos de 2004 a 2016, fue realizado por Jorge A. Martínez-González, CFA, director de la Maestría en Finanzas de EGADE Business School Monterrey y socio del despacho RISK Consultores, y contó con la participación de Salvador García, director del Departamento de Ingeniería Civil del Tecnológico de Monterrey y de Miguel Davis, profesor de planta del mismo departamento. El estudio fue comisionado por la Cámara Nacional del Cemento.

Y también el concreto

El estudio también concluyó que el cemento y el concreto han contribuido con 0.4 puntos porcentuales a los 3.5 puntos porcentuales de crecimiento anual promedio del costo de la construcción residencial desde que la crisis de vivienda comenzara en 2012, según estimaciones con las series de precios públicas.

En el caso del precio final de la vivienda, los precios del cemento y del concreto habrían aportado tan solo 0.1 puntos porcentuales a los 5.5 puntos porcentuales que ha incrementado el precio final de la vivienda en los últimos 4 años, según dichas estimaciones.

De igual forma, el estudio calculó la correlación lineal en las entidades federativas, ordenándolas de mayor a menor en cuanto a los precios de la vivienda en los últimos ocho años y en sub-periodos dentro de ese horizonte, y encuentra que no hay una relación significativa entre éstos y los indicadores de insumo, como los costos de la construcción en general, ni con los costos de los materiales o de la maquinaria y el equipo rentado, o de la mano de obra.

Estos datos apuntan a que la diferencia en el precio final de la vivienda por estados en México proviene más de los elementos particulares de la localidad, como son la microestructura y los márgenes de ganancia de la industria de desarrolladores y empresas inmobiliarias, los costos del terreno y los protocolos, y demás transaccionales que se requieren según la plaza.

Una mirada a las sexualidades migrantes

 

La sexualidad es un tema que ha sido poco abordado en investigaciones sociales enfocadas en migrantes mexicanos en Estados Unidos, sobre todo en las formas en que la construyen, cuestionan y redefinen en ambos lados de la frontera. Frente a ello, el doctor Óscar Hernández Hernández, investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), hizo una revisión de la literatura sobre migración transnacional realizada en México, que aborda este fenómeno desde la perspectiva de los sentimientos y las emociones, el significado y uso del cuerpo, así como del erotismo y las intimidades.

En «Sexualidades transnacionales. Varones y mujeres migrantes en Estados Unidos y México», el doctor en antropología social por El Colegio de Michoacán (Colmich) retoma los trabajos realizados para conocer los hallazgos y las aportaciones categorizados por sexo, generación y orientación sexual. “Hicimos un balance de la producción sobre esta temática y partimos de una motivación, que fue que la migración de mexicanos a Estados Unidos está sobreestudiada en temas relacionados con las remesas, la violación a los derechos humanos, así como las trayectorias y riesgos que conlleva la migración. Fue entonces que centramos la mirada en cuestiones subjetivadas y en las dimensiones emocionales”, dice a la Agencia Informativa Conacyt.

En entrevista, señala que en el análisis descubrió tres líneas de investigación que han sido abordadas en el tema de sexualidades transnacionales —como él lo identifica—. La primera en torno a los hombres que migran al país del norte, que comienzan relaciones sentimentales e incurren en prácticas sexuales (con implicaciones de infecciones y enfermedades); y a las mujeres que se quedan en México, quienes redefinen la conyugalidad.

La segunda enfocada en las mujeres migrantes sobre el trato con menor tinte machista que reciben de su pareja radicando ambos en Estados Unidos, pero que se presenta con mayor intensidad a su regreso a nuestro país. Finalmente, destacan los trabajos sobre el estudio de los jóvenes que redefinen la sexualidad  desde una visión de mayor libertad, además de los varones declarados como homosexuales que migran —en cierta medida— en busca del respeto y goce de sus derechos de diversidad sexual.

Sentimientos y emociones

Estos temas de investigación son delicados porque remiten a los sentimientos y las emociones que se abordan, es por ello que privilegian métodos cualitativos con el propósito de captar las experiencias y vivencias de las personas, detalla el doctor Óscar Hernández.

El también profesor del Departamento de Estudios Sociales de El Colef, sede Matamoros, señala que a través de ellos logran lo que en psicología se denomina rapport, es decir, empatía y acercamiento. En ese propósito las técnicas que utilizan son la entrevista abierta y los relatos de vida.

“Un trabajo que puede ejemplificar esto es el que ha realizado la doctora Gloria González López, una colega que está en la Universidad de Texas, en Austin, titulado Travesías eróticas. La vida sexual de mujeres y hombres migrantes de México, y que recopilo en este balance. En él, justamente se aborda la sexualidad entre los migrantes y lo que destaca es el uso de metodologías subjetivas y sensibles para captar experiencias de la sexualidad entre los migrantes”, indica. En general —indica el académico— las investigaciones muestran a grandes rasgos que en México todavía hay tensiones en términos culturales de las identidades y las relaciones de género.

“Todavía es muy marcada la idea del varón que migra a Estados Unidos por la presión cultural de que es el proveedor económico y que ello puede darle autoridad, si cumple esa función, sobre los movimientos corporales y los despliegues sexuales de su pareja, lo que provoca una tensión permanente. También están otras tensiones, por ejemplo cuando algunas mujeres parejas de migrantes empiezan a redefinir sus esquemas culturales en las comunidades de origen; o bien, cuando ellas viajan con sus parejas y parece que allá las relaciones de género son más igualitarias. Entonces, los contextos políticos y sociales marcan mucho el matiz que van a tener las relaciones e identidades de género”, explica.

En el caso de los jóvenes, abunda, el propósito de migrar no solo se atribuye a la búsqueda de trabajo, a causa de la violencia o por ramificación familiar, sino  también por encontrar otros esquemas culturales relacionados con la recreación social y relacionados específicamente con la diversión y la diversidad sexual. “El caso de los varones que se han declarado como homosexuales, que migran porque en México las condiciones de apertura hacia la diversidad sexual no son las más idóneas, evidencia que en nuestro país todavía hay una agenda pendiente en torno al respeto a la diversidad sexual”, añade.

El investigador nacional nivel I concluye que los estudios destacan que con la migración transnacional, en la mayoría de casos, los varones entablan relaciones de pareja en Estados Unidos, aun teniendo pareja en México, que conllevan vínculos de intimidad, en cuanto que incurren en prácticas sexuales riesgosas para ellos como para sus parejas.

Puntualiza que los estudiosos al respecto han dejado la visión androcéntrica centrando la mirada en las mujeres parejas de migrantes, así como en los jóvenes que construyen su sexualidad a temprana edad, con mínima atención en prácticas sexuales seguras.

“Me parece que los resultados de estudios centrados en la migración y la
sexualidad podrían derivar en recomendaciones en el sentido de la cultura, de las
emociones y del respeto de la diversidad sexual en México, para poder demandar
el respeto en otros países”, concluye.

El trabajo «Sexualidades transnacionales. Varones y mujeres migrantes en Estados Unidos y México» fue realizado para ser presentado en el Congreso Internacional sobre Estudios de Diversidad Sexual en Iberoamérica, en el que se presentan estudios sociohistóricos de la sexualidad.

Para saber más sobre el tema, consulta aquí el documento «Sexualidades transnacionales. Varones y mujeres migrantes en Estados Unidos y México».

Dr. Óscar Hernández Hernández

Doctor en antropología social por El Colegio de Michoacán. Es investigador del Departamento de Estudios Sociales de El Colegio de la Frontera Norte. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I. Tiene como líneas de investigación el estudio de la construcción de la masculinidad y la feminidad en menores migrantes.

Contacto: ohernandez@colef.mx