Daily Archives: 25 julio, 2016

Discriminación en México no sólo vertical: titular del Indesol

La discriminación en México no es únicamente de tipo vertical, sino que se extiende a toda la sociedad, advirtió la licenciada María Angélica Luna Parra, titular del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol).

Reconocida como una de las mujeres más activas en el ámbito político y social de México, la egresada de la Licenciatura en Comunicación de la Universidad Iberoamericana, opinó en entrevista para Ibero, publicación bimestral de esta casa de estudios, que es muy importante que a los niños y a los jóvenes se les enseñe a salir de sus medios cerrados y se vinculen a otras formas de vida.

“Pensar que otros son inferiores tiene que ver con los temores y con la inseguridad, sobre todo. A mayor inseguridad, mayor discriminación. Esto lo vemos ahora en el mundo, con las migraciones. Se está generando un sentido fóbico muy grave en todos lados. Es un anticuerpo para no dejar que los otros te quiten, cambien o perturben lo poco o lo mucho que tienes”, señaló.

“Lo triste y grave es que las encuestas han puesto en evidencia cómo es la sociedad mexicana y el nivel de incapacidad que tiene para aceptar al otro. Por ejemplo, se ha preguntado a quién no aceptarías que se sentara a comer en la misma mesa que tú, y el nivel de discriminación por etnia es altísimo; por diferencia de religión también, por diversidad sexual ni se diga, pues es la más alta”, lamentó.

La discriminación, dijo, genera guetos clasistas y tiene mucho que ver con la concepción de que hay una clase superior a la otra.

María Angélica Luna Parra participó en el grupo de personas que desarrolló una propuesta para modificar la Constitución e incluir en el artículo primero la prohibición de toda forma de discriminación.

“Fue un avance muy grande. Uno de mis orgullos mayores fue haber participado en este movimiento, que logró esa reforma constitucional y la creación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred)”, aseveró al respecto.

“Cuando empezamos a generar este movimiento se creó una conciencia de lo que es la discriminación, término que viene de la idea de criminalizar al otro para separarlo. Y eso es textual, pues para no aceptar al otro se generan clichés y conceptos como los que usa Donald Trump con respecto a los mexicanos”, dijo.

María Angélica Luna Parra es reconocida como experta en políticas públicas y planeación del desarrollo, por haber trabajado a nivel federal, estatal y municipal, especialmente en el diseño y operación de políticas sociales, en materia de desarrollo regional y metropolitano, y en temas de género, inclusión social, lucha contra la discriminación y participación democrática de la sociedad civil.

En su muy amplio historial como servidora pública ha sido delegada política en Álvaro Obregón; miembro del Consejo Consultivo de Pronasol y de la Secretaría de Desarrollo Social, coordinadora de Vinculación y Concertación Social en la Secretaría de Desarrollo Social con Luis Donaldo Colosio, en donde fundó el Fondo de Coinversión Social para apoyo a las Organizaciones de la Sociedad Civil; subdirectora general del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF); diputada local por el PRI en la Primera Asamblea Legislativa del Distrito Federal y directora general del Centro de Estudios sobre Marginación y Pobreza del Estado de México.

Además, ha participado en el diseño y aplicación de políticas públicas desde diversas organizaciones de la sociedad civil y como miembro de diversas firmas de consultoría.

Mal manejo de emociones, causante de gastritis, migrañas y colitis

Diversos factores pueden llevar a las personas a caer en una crisis emocional. La ansiedad, preocupación excesiva, el medio ambiente y el estilo de vida influyen de forma significativa; incluso algunas vivencias pueden tener, con el paso de los años, un efecto marcado.

Nuestras emociones tienen un componente visceral tan importante que afectan al organismo, lo que puede provocar, entre otras enfermedades, gastritis, contracciones musculares o crecimiento de glándulas suprarrenales.

La importancia de su impacto es tal, que investigadores del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM se dan a la tarea de averiguar la manera en que ciertos sentimientos, como el odio o el amor, influyen en nuestro cuerpo.

Los llamados trastornos psicosomáticos son aquellos en donde un estado emocional mal resuelto genera manifestaciones orgánicas como gastritis, colitis, algunas formas de migrañas o tensión muscular crónica. Se trata de problemas de desajuste en los mecanismos emocionales porque la gente maneja mal la ansiedad, explicó el médico en psiquiatría y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Rafael Salin-Pascual.

Del odio al amor…

Se ha descubierto que las regiones del cerebro relacionadas con el odio son las mismas que se activan cuando una persona experimenta amor romántico, lo cual no es sorprendente, pues ambas pasiones pueden conllevar actos irracionales y agresivos, explicó.

Pero la diferencia fundamental radica en que con el amor se desactivan las partes de la corteza frontal relacionadas con el juicio y el razonamiento, mientras que el odio sólo es capaz de desactivar una pequeña parte.

La cercanía de estos sentimientos es más interesante y cobra mayor relevancia si se considera que puede explicar lógicamente por qué se puede oscilar de manera sencilla entre las dos emociones cuando se está inmerso en una relación sentimental.

En ese sentido, Salin-Pascual comentó que no hay un sistema para cada emoción porque son multicerebrales. “El odio, por ejemplo, es un hambre que nunca se acaba y lleva a que la gente desarrolle una serie de estrategias para lograr un objetivo como la venganza. Este sentimiento es el origen de las grandes tragedias”.

El odio, la venganza y los celos son emociones negativas que no tienen una raíz netamente biológica, pues el entorno social es el que contribuye.

El amor romántico es también cultural y “se monta” en sistemas de empatía y confianza. Sabemos que una hormona llamada oxitocina, que se libera desde el hipotálamo, interviene en la lactancia, durante  el coito y en el trabajo de parto, pero no solo se produce en las mujeres, sino también en los hombres cuando desarrollan una relación afectiva. Se le ha llamado “la hormona del amor”.

Activación de las emociones

Las emociones tienen una organización compleja en la que interviene una serie de elementos. El estímulo emocional competente (EEC) es el evento que dispara el proceso (de una emoción), y puede originarse en el medio ambiente, de un recuerdo que se evoca al detectar algo similar en el entorno.

Esto lleva al estado de representación, que puede ocurrir en cualquiera de las regiones somatosensoriales (visual, auditiva, olfatoria, táctil, o la combinación de éstas) y conducir a una activación de sitios ejecutores de respuestas emocionales en el cerebro, explicó Rafael Salin-Pascual.

Estas estructuras, prosiguió, disparan la respuesta emocional con la activación de regiones específicas del cuerpo y el reconocimiento de lo que llamamos sentimientos.

Algunas regiones del cerebro identificadas como sitios de activación emocional son las amígdalas, situadas en la profundidad de los lóbulos temporales, además de otras como la corteza motora, que se conoce como cíngulo o cinturón, concluyó.