Daily Archives: 26 julio, 2016

Sonora, con el mayor potencial en el mundo para generar energía solar: investigador

Sonora es una de las regiones en el mundo que más radiación solar reciben, y por ello es uno de los puntos que más potencial tiene para la producción de energía solar, aseguró el investigador Rafael Cabanillas López.

El responsable técnico del Campo Experimental de Torre Central de Helióstatos de la Universidad de Sonora (Unison) expuso en reciente evento internacional sobre energías renovables, que en Sonora se podría generar la misma cantidad de energía con la radiación solar como la que se genera utilizando 1.2 millones de barriles de petróleo.

Precisó que, sólo en la extensión de tierra que se utiliza para sembrar, que es el 2% del territorio sonorense, se podría generar seis veces la producción total. «Cuál es el potencial que tenemos?, pues tenemos el potencial de producir de 5 a 6 kW/h por cada metro cuadrado cada día», apuntó.

Rafael Cabanillas recordó que Sonora es considerado un estado agrícola con 441,000 hectáreas de cultivo, y si esa extensión la utilizáramos para producir energía solar, produciríamos el equivalente de 12,000 barriles de petróleo al día.

«En España tienen más desarrollo que nosotros y producen alrededor de los 1,500 kW/h por cada metro cuadrado, y Alemania apenas produce 1,200 kW/h en la misma superficie. Ahí está la magnitud del potencial que tenemos, pues con la radiación en una hectárea de terreno –10,000 metros cuadrados–, en Sonora se podría producir la energía que actualmente se produce con entre 30 y 45 barriles de petróleo por día», añadió.

Cabanillas López hizo énfasis en el potencial de Sonora para el desarrollo de la tecnología para la producción de energía solar, viendo nacer compañías que venden e instalan fotoceldas y en las instalaciones que se tienen para investigación.

Hizo referencia al crecimiento que el mercado de la generación de energía por fotoceldas ha tenido, pues se ha demostrado que estas nuevas tecnologías funcionan, además de que están consideradas en los recientes cambios a la Ley de Energía y los contratos con Comisión Federal de Electricidad (CFE).

En este contexto, Cabanillas señaló que esta empresa ha tenido que aceptar la instalación de sistemas fotovoltaicos domiciliarios, ya sea en negocios o en viviendas, destacando el incremento de 25 a 454 contratos en dos años y medio de vigencia. «Esto está pasando en Sonora con los propietarios de viviendas que quieren generar su propia electricidad».

Rafael Cabanillas participó con una ponencia en la Primera Reunión Internacional sobre Energías Alternativas Renovables del Noroeste de México «La potencialidad en movimiento», organizada por la Universidad de Sonora. (BE)

El clima de la Ciudad de México, resultado del deterioro de la cuenca

La desaparición de los lagos y de la cubierta vegetal, así como la urbanización intensiva de la cuenca de México, han ocasionado cambios en el clima de la ciudad, lo que se manifiesta principalmente en un aumento en la temperatura y en la intensidad de las lluvias.

Aunque a principios del siglo pasado quedaban algunos vestigios de los lagos de Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco, durante la primera mitad de esa centuria terminaron por drenarlos, y los canales que llegaban al centro de la urbe desaparecieron, refirió Elda Luyando López, del Centro de Ciencias de la Atmósfera(CCA) de la UNAM.

Después comenzó una urbanización intensiva, con lo cual se perdieron partes importantes de la cubierta vegetal. Todo ello contribuyó a que el clima se hiciera más seco, porque los cuerpos de agua, plantas y árboles proporcionaban humedad al ambiente.

Aunque la urbanización en la zona oriente empezó hace décadas, a partir de los años 50 el incremento poblacional fue explosivo y la metrópoli, en general, creció de forma desordenada, sin control en la calidad de las construcciones ni en la protección de las áreas verdes.

Lluvias extremas

Aunque la ciudad sigue teniendo un clima templado, la temperatura mínima, sobre todo, ha aumentado como consecuencia de esta urbanización intensiva. La época lluviosa sigue ocurriendo en verano, pero la forma en cómo precipita ha tenido modificaciones, explicó.

Al estudiar gráficas de algunas estaciones meteorológicas de principios del siglo pasado, observamos un incremento en las precipitaciones anuales; en otras gráficas, se conservan iguales, y casi en ninguna se observa que hayan disminuido.

La cantidad que precipita no ha cambiado (800 milímetros al año en el suroeste; 400 en el noreste, aproximadamente) si la comparamos con otras épocas. El problema es la forma en cómo llueve ahora: se presentan dos tormentas durante la tarde, una más fuerte que la otra; o lluvias intensas, pero breves; estas últimas son consecuencia del crecimiento desmedido de la superficie urbana y de la destrucción de las áreas verdes, subrayó.

Ernesto Jáuregui, primer investigador en estudiar de manera exhaustiva el clima de la Ciudad de México, vio que al absorber más radiación la urbe aporta este calor al ambiente durante la tarde y hace que en las nubes de verano aumente la turbulencia en su interior y que la lluvia precipite con mayor fuerza, refirió Luyando López.

Las consecuencias de estas precipitaciones breves y muy intensas, acompañadas de violentas rachas de viento, son encharcamientos, inundaciones, problemas con el tránsito vehicular y cortes de energía eléctrica.
“La turbulencia que se presenta antes es muy característica. Sabemos que va a empezar a llover cuando sopla un viento muy fuerte que arrastra basura y polvo de las calles, que puede llegar a tirar árboles, cables de electricidad e incluso anuncios espectaculares”, señaló.

En muchas zonas el drenaje es insuficiente, y a ello se agrega la basura que arrojamos a la calle y que tapa las coladeras; en consecuencia, los charcos e inundaciones son más graves.

“En el momento que se deje de dar mantenimiento –no se echen a andar las bombas del sistema de drenaje ni se abran y cierren compuertas– vendrá el caos debido a las inundaciones, porque se nos olvida que esta ciudad está construida sobre una cuenca, en lo que fue un lago, y que el agua tiende a buscar su lecho”, alertó.

Las temperaturas máximas

Los registros en años recientes de las temperaturas máximas indican que aún no se sobrepasa cierto umbral, es decir, no se padece más calor por tener temperaturas más altas; sin embargo, éstas ahora son más frecuentes.

Si hace algunos años teníamos hasta 31 grados dos o tres días al año, ahora podemos tenerlos hasta 10 días seguidos, aunque todavía no es un patrón. Eso nos afecta porque no estamos acostumbrados, resaltó la universitaria.

Además, el cemento y el asfalto absorben la radiación solar durante el día, y aunque por la noche se disipa, la pérdida de calor, que es más lenta en el centro que en la periferia, en ocasiones puede llegar a una diferencia de hasta nueve grados centígrados, fenómeno que se conoce como «isla de calor”, explicó.

Estos fenómenos térmicos “son más comunes en época de secas, principalmente en invierno y primavera, cuando los cielos están despejados. Ahora bien, la mayor diferencia en las temperaturas entre el centro de las zonas urbana y rural ocurre entre las seis y ocho de la mañana”, dijo la académica.

El proceso de disipación de calor en el centro de la ciudad es más lento debido a los “cañones urbanos”, formados por las calles con edificios altos, donde aquél va de una pared a otra antes de disiparse. “También debemos considerar que la metrópoli genera su propio calor por la quema de combustibles en vehículos y fábricas”.

En temporada de lluvias las islas de calor intensas desaparecen porque las precipitaciones permiten que las temperaturas sean similares en el centro y la periferia.

Una forma de mejorar el clima es haciendo el entorno más verde. “Podemos intentar, como ciudadanos comunes, crear jardines en las azoteas y poner macetas en nuestros balcones. También ayudaría pintar las superficies de colores claros”, finalizó Luyando López.

Calidad del ambiente en familia, es lo más importante para el desarrollo personal de los niños

Durante su visita a la Facultad de Piscología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la doctora Paulina Sánchez Romero, profesora de la Universidad Autónoma de Yucatán resaltó que la calidad del ambiente en casa es muy importante para que el niño pueda adquirir habilidades para poder defenderse del bullying y de sucesos a las que están expuestos en la actualidad.

 La doctora Sánchez Romero, en entrevista detalló un caso en el que trabajó recientemente de muchos años de bullying y mencionó que una de las conclusiones a las que llegó junto a los padres de familia es la importancia de la  calidad del ambiente en casa, y dijo: “más que el tiempo que los padres pasen con el niño, lo más importante es que ese tiempo sea muy nutrido”.

 “Ese tiempo debe de resaltar los valores positivos de la familia y que éstos entren en el niño, que él los aprenda y capte, que existan momentos de diversión y de expresión afectiva. Todas estas habilidades sociales que el niño va practicando en el ambiente de casa, las transfiere después al momento de estar la escuela, y en cualquier otro lugar”.

 Mencionó que la capacidad que el niño tiene para defenderse, y de poder argumentar cuando hay algo que le parece injusto y tener habilidades de comunicación para permitirle expresar a sus papás lo que piensa y siente, todas esas habilidades que puede ver en casa las va practicando de manera individual y después se pueden transferir cuando tiene que entrar a la escuela.

 “Y en este caso que trabajé, se trabajaron las condiciones relacionales y los padres entraron al proceso de juego donde entablaron conversaciones, juegos y dinámicas con sus hijos, posteriormente los niños aprendieron a expresarles sus miedos y preocupaciones, y eso se transfirió al vínculo en casa”

 En este sentido, profesora, subrayó que la calidad del ambiente en casa es muy importante para que el niño pueda adquirir las habilidades para poder defenderse del bullying y de muchas cosas a las que están expuestos en la actualidad.

 La doctora asistió como conferencista y desarrolló el tema “Terapia de juegos entre padres e hijos” en el marco del XIII Coloquio de Investigación de la Red Multiregional de Programas de Posgrado de Calidad en Psicología que se llevó a cabo en meses anteriores en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.