22 agosto, 2016

Se trata de platos hechos con alimentos no necesariamente descompuestos o caducos, pero que por una u otra razón ya no se consumen –porque no están frescos, o no tienen las dimensiones deseadas para la exposición en el punto de venta–, explica Alma Durán, estudiante de la carrera de Nutrición y Bienestar Integral (LNB) del Tecnológico de Monterrey en Guadalajara, parte del grupo de estudiantes creadores de la propuesta.

Y es que este tipo de utensilios hechos con materia orgánica pueden reducir la contaminación causada por los plásticos que utilizan restaurantes; además de que se puedan comer o utilizar como composta luego de hacer uso de ellos, lo que disminuye el desperdicio de comida de frutas y verduras.

Esta propuesta es parte de “Quinoa”, proyecto realizado por estudiantes de distintos campus del Tecnológico de Monterrey, que se hace en colaboración con habitantes de la comunidad jalisciense de San Antonio Juanacaxtle y con el Banco de Alimentos de México (BAMX).

¿Y cómo lo hacen?

Para transformar la materia orgánica en recipientes se eligió el método de deshidratación a través de energía solar, descartando la energía eléctrica o el gas, explica Alma Durán.

Algunos de los habitantes de San Antonio Juanacaxtle y de comunidades cercanas a ésta, como Azucena, Los Olivos e Ixtlahuacan de los Membrillos, recibieron capacitación de cómo hacer el plato. Y más tarde iniciaron con la fabricación.

El grupo interdisciplinario de estudiantes de diversos campus del Tecnológico de Monterrey trabajó en el proyecto durante el semestre enero-mayo 2016.

Concretar acercamientos con industria: siguiente paso

Lo que sigue para el grupo de alumnos es buscar medidas y soluciones para que el deshidratado sea óptimo en términos de salud. Una vez que lo han logrado, concretarán acercamientos previos con restaurantes y giros comerciales de alimentos orgánicos para la venta de estos platos, según explica Durán.

“Lo que nosotros quedamos con las personas de la comunidad es que vamos a complementar el proceso de deshidratado y a buscar bien las medidas de seguridad que se deben de tomar para que ahora sí, ellos puedan decir ‘podemos proveer a tal y tal empresa’”, finaliza la estudiante.

Fruto de una iniciativa académica

“Quinoa” surgió a partir del proyecto muldisciplinario, multicampus y con fines sociales del Tecnológico de Monterrey llamado “T-People”, cuyo objetivo fue que los alumnos implementaran –con la ayuda del BAMX– una estrategia de negocio sostenible y autosuficiente, ya sea un programa o un producto, para ayudar a personas de bajos recursos en tres comunidades de Jalisco: Zapotlán, San Antonio Juanacaxtle y Los Pueblitos.

Quienes conforman “Quinoa” son:

  • Alejandra Peña, quien estudia Licenciado en Diseño Industrial (LDI) en Campus Guadalajara
  • Alma Durán, alumna de la carrera de Licenciado en Nutrición y Bienestar Integral (LNB) en Campus Guadalajara
  • Lourdes Salas, alumna de Licenciado en Comunicación y Medios Digitales (LCMD) en Campus Hermosillo.
  • Selina Infante Hernández quien cursa en Campus León la carrera de Licenciado en Creación y Desarrollo de Empresas (LCDE).
  • Fernanda Vela, alumna de Arquitectura (ARQ) en Campus León.
  • Alexander Martínez, estudiante de Ingeniero en Mecatrónica (IMT) en Campus San Luis Potosí.

“Un equipo multidisciplinario para este tipo de proyectos es lo mejor que puede haber. Porque cada quien aporta de lo que sabe, cada quien tiene ideas diferentes y puntos de vista diferentes”, declaró Durán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *