Daily Archives: 10 mayo, 2017

Delincuencia juvenil, un problema social complejo

La delincuencia juvenil es un problema social complejo en el que convergen diversos elementos que deben analizarse en conjunto para entender porqué la violencia se ha posicionado en los últimos tiempos como un asunto corriente en la vida de algunos adolescentes, explica el doctor José Luis Cisneros, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Ese fenómeno que afecta a ese sector de la sociedad cobra relevancia no sólo por el aumento en la incidencia, sino también por las formas radicales en las que se manifiesta, enraizándose en las estructuras sociales, políticas y económicas.

El docente identifica entre las causas del problema la instalación y la propagación de una filosofía consumista de vida, la acelerada reducción de oportunidades disponibles y la ausencia, en un segmento creciente de la población, de perspectivas realistas para evitar o superar la pobreza.

Otros factores que agravan la situación conflictiva y violenta del entorno social son la incompetencia de los Estados y los sistemas políticos actuales para responder de manera efectiva a las necesidades y problemáticas de los habitantes, sobre todo de aquellos que pertenecen a estratos sociales marginados, además de la tendiente indiferencia y falta de acción ciudadana respecto de las condiciones, cada vez más degradantes, en las que se desarrolla la interacción social, sostiene el académico del Departamento de Relaciones Sociales de la Unidad Xochimilco.

La explicación más común que se da al hecho de que muchos jóvenes incursionen en actividades ilegales tiene que ver con la percepción de que “vivimos en sociedades sin valores y sin estructuras familiares sólidas”, dado que pierden de vista que antes de las intimidaciones que caracterizan los hechos delictivos, hay una violencia estructural que opera en detrimento del desarrollo óptimo de las juventudes.

Si bien la exclusión no es condición suficiente para generar el fenómeno de la criminalidad, sí lo es el empobrecimiento, el cual es un factor característico en ámbitos en los que las diferencias se agudizan, destaca José Luis Cisneros en el capítulo Violencia y Criminalidad Juvenil. Los nuevos rostros de la violencia, incluido en la obra Visiones Contemporáneas de la Violencia.

Esos niveles delictivos han sido posibles debido a la falta de empleos suficientes y bien remunerados, a la desigualdad lacerante que ofende la dignidad, a la ausencia de modelos para atender los principales problemas nacionales, a la revelación de una realidad que insulta la condición humana y divide a la sociedad entre los que intentan continuar en el camino de la legitimidad y los que ven en la ilegalidad la única posibilidad de subsistencia.

La agresión no es instintiva, se adquiere, se aprende y se siembra en los primeros años de vida y comienza a dar frutos durante la adolescencia. Los menores que aprenden a socializar mediante el ejercicio de la violencia son la fuerza que nutre a los grupos criminales, no sólo por la ventaja de su edad, que los hace acreedores a sanciones penales cortas, sino porque suelen mostrar un fuerte sentido de pertenencia y lealtad a los grupos delictivos que los cobijan.

El papel de ellos es atemorizar y ejercer un control territorial, son mano de obra barata que hace el trabajo que otros no se atreven; son leales y rudos, no cuestionan, sólo obedecen, además no sólo obtienen beneficios económicos, sino que adquieren una sensación de grandeza y respeto social basado en el miedo que infunden y la impunidad con la que operan, asevera el especialista.

Mujer se titula como actuaria desde el Penal de Santa Martha Acatitla

“La ciencia actuarial en el mercado laboral mexicano”, es el nombre de la tesis con la que Mónica Ponce de León Treviño obtuvo el grado de licenciada en Actuaría, y así se ha convertido en la duodécima alumna de la Universidad Nacional que lo consigue en prisión, gracias a Proyecto UNAM, programa que apoya a reclusos con estudios inconclusos.

Durante 18 meses y con la asesoría de Yuri Salazar, quien desde la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM le hacía llegar sus observaciones, “la maestra Mónica” –como le dicen sus compañeras del penal de Santa Martha Acatitla– detalló cómo esbozó las características de un método de enseñanza para personas privadas de su libertad, el cual desarrolló a partir de su experiencia como docente en el presidio.

Tarde de examen, día de fiesta

Aprovechando que el 5 de mayo era feriado y el Centro de Desarrollo Infantil Amalia Solórzano de Cárdenas se encontraba vacío, las autoridades aprovecharon ese espacio destinado a los hijos de las reclusas (sólo pueden estar con ellas hasta los cinco años con 11 meses) para el examen profesional de Mónica. Con una treintena de sillas ocupadas en su totalidad por invitados y una larga mesa recubierta con el paño azul y oro de la FC, lo que poco antes era un salón de preescolar se convirtió en un auditorio universitario.

“Vine porque se titula una de nosotras. Esto no solamente es un alto a la rutina, sino también un motivo para celebrar”, comentó Roxana Arredón, una de las reclusas que asistió al evento y quien, con una gran sonrisa, añadió: “Se trata de una ocasión muy especial: quien se recibe hoy no sólo es nuestra profesora, es nuestra amiga”.

Las mujeres somos menos propensas a delinquir por estar más arraigadas a la vida y nuestras familias, refirió la universitaria. “Por ello esta tesis está dedicada a las madres en reclusión que, por estar aquí, hemos sido arrebatadas de nuestros hijos”.

A la fecha son cientos de reclusas de Santa Martha las que han pasado por los cursos de Mónica, y una de ellas es Leslie Arellanes, quien tomó historia del cine y que, por lo mismo, fue como oyente al examen profesional. “Me emociona porque ver esto hace que me den ganas de terminar mi carrera aquí adentro”.