Daily Archives: 23 mayo, 2017

Primordial cultura de seguridad para evitar ataques cibernéticos: especialista del IPN

El primer filtro de defensa ante un ataque cibernético debe ser un usuario bien entrenado que sepa distinguir los emails apócrifos y evite caer en el phishing al no abrir correos que contengan archivos  con contenido malicioso (ransomware) o links que redireccionen a sitios sospechosos, comentó Moisés Salinas Rosales, especialista en seguridad de la información del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

La defensa cibernética no sólo consiste en activar antivirus, firewalls, o medidas más complejas como Sistemas de Detección de Intrusión (IDS, por sus siglas en inglés) que monitorean constantemente el tráfico web de una computadora, que alertan cuando se visita un sitio extraño. También existe la opción de cifrar los discos duros o software de protección de redes. Para ello, es primordial un usuario bien entrenado y un equipo actualizado.

El investigador politécnico mencionó que abrir un email debe ser como cuando alguien toca a la puerta de tu casa, primero preguntas quién es y verificas si es confiable darle acceso. De lo contrario permites que se metan a tu computadora e instalen un archivo ejecutable o un DLL, oculto como un Word o PDF, que pone en riesgo tu equipo y el de los vecinos, lo cual puede desencadenar ataques cibernéticos como el ocurrido recientemente a nivel mundial por el ransomware WannaCry o WanaCrypt0r 2.0.

Existe una mala cultura de la seguridad cibernética, se debe promover la importancia de verificar las direcciones electrónicas, los links de los emails y las extensiones de los archivos para comprobar su seguridad y autenticidad, para ello sólo basta con copiar el enlace y pegarlo en un block de notas para leer el nombre completo del emisor, dominio web y adjunto, recalcó el experto en ciberseguridad del Centro de Investigación en Computación (CIC). En el caso de WannaCry, el virus entró por vía email, el cual al abrir un archivo ejecutable, que pudo mantenerse oculto como un documento de Word o PDF, permitió la intrusión y el control del equipo.

Después se cifró la información y generó una llave en la computadora infectada que mantuvo la información inservible. Al final se envió el banner que pedía rescate por el secuestro de los datos.Algunas de las empresas afectadas por el WannaCry y que recibieron el aviso con instrucciones para efectuar el pago de bitcoins (moneda virtual) fueron Telefónica en Madrid, la automotriz Renault, así como varios hospitales del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido e incluso al ministerio ruso.

Cuando un equipo se infecta con este virus la información se mantiene en la computadora, pero codificada, la cual sólo podrá ser restaurada con una llave que es tan compleja como un certificado o firma digital. Ante esto el experto del Politécnico recomendó, como parte de la cultura de la seguridad, el respaldo continuo de información, ya sea en disco duro externo o en la nube.

Por otra parte, comentó que el tema del ransomware no es nuevo, desde hace cinco años existen casos, sin embargo, este fue el primer ataque a gran escala en el que los puntos de inseguridad que dieron acceso al virus fueron los equipos deficientemente administrados y usuarios mal entrenados.

Muchos de estos ataques son del “día cero” porque explotan una debilidad que recién surgió, en este caso se aprovechó la vulnerabilidad del sistema operativo Windows que permitió el abuso de permisos y atributos por parte del intruso por medio de un puerto que ofrece un servicio específico, que sólo debería tener acceso a cierto contenido de tu equipo, pero esta vulnerabilidad propició que llegara al disco duro, tomara el control y que una vez dentro, el virus se propagara a través de equipos interconectados en diferentes redes, detalló Salinas Rosales.

Factores biológicos y ambientales influyen en la obesidad

  • Entre las mujeres hay mayor prevalencia y existen diferencias de acuerdo a la región del país o el tipo de localidad en que viven, dijo en la UNAM Angélica Palacios, de la Asociación Mexicana de Diabetes.
  • Para el año 2030 enfermedades no transmisibles como las patologías cardiovasculares, cáncer, afecciones respiratorias crónicas y la diabetes serán la causa más frecuente de muerte, resaltó Laura Escobar Pérez, de la Facultad de Medicina

A pesar de la implementación de diferentes programas para contrarrestar o evitar el sobrepeso y la obesidad en México, su incidencia sigue en aumento. Al comparar las encuestas nacionales de Salud y Nutrición de 2012 y 2016, se observa la misma tendencia, y eso significa que algo no estamos haciendo bien, dijo en la UNAM Angélica Palacios, integrante de la Asociación Mexicana de Diabetes.

En el auditorio Fernando Ocaranza de la Facultad de Medicina (FM), mencionó que nuestro país sufre la doble carga de la mala nutrición: por deficiencia y por exceso, una situación alarmante.

Asimismo, indicó que existen diferentes factores para el desarrollo de la obesidad, como los biológicos y los ambientales. Entre los primeros se encuentran las alteraciones biológicas y endócrinas, así como la herencia; y entre los ambientales el estilo de vida, el trabajo y la alimentación.

La probabilidad de que una persona sea obesa por aspectos biológicos es de 30 a 40 por ciento, y el resto (60 o 70) lo sería por aspectos ambientales, que pueden ser modificados y controlables.

 

La obesidad y la biología

Angélica Palacios señaló que de los rasgos biológicos emergen cinco genotipos: el “ahorrador”, que se refiere al momento en que el ser humano estuvo expuesto a periodos de hambre, y el cuerpo, en lugar de gastar, ahorraba, “por eso tendemos a acumular grasa”. A él se suman el hiperfágico, sedentario, de baja oxidación de lípidos y el de adipogénesis.

La herencia es otro factor. Se dice que si ambos padres son obesos, el riesgo de que el hijo lo sea es de entre 50 y 69 por ciento. “Por eso deben tomarse medidas, incluso previo a la concepción”.

Otros elementos biológicos son las alteraciones endócrinas (como síndrome de ovarios poliquísticos, hipotiroidismo o resistencia a la insulina).

Entre los factores ambientales se encuentra el estilo de vida sedentario, el trabajo, el transporte, las formas recreativas, alimentos de alta densidad energética y el consumo basado en el hedonismo más que en la necesidad de alimentarse.

Uno más es el psicológico: 55 por ciento de las personas con depresión tienden a incrementar su masa grasa o el peso corporal, y 55 por ciento de los individuos obesos presentan depresión. “Ambos aspectos están muy relacionados; por ejemplo, alguien deprimido no tendrá ganas de salir a hacer ejercicio o a comprar sus alimentos”.

El problema no sólo se relaciona con la alimentación. Si hay alguna alteración en el estado de ánimo, puede presentarse un trastorno de la conducta alimentaria, por lo que es necesario tratar a estos pacientes desde una perspectiva multidisciplinaria.

 

Mayor prevalencia entre mujeres

La especialista resaltó que se ha identificado que entre las mujeres hay mayor prevalencia y que existen diferencias de acuerdo a la región del país o el tipo de localidad en donde viven. Por ejemplo, en poblaciones rurales el 42.7 por ciento de la población tiene obesidad, y en las ciudades 38.2, “cuando antes lo que se identificaba en aquellos sitios era la desnutrición”.

Con respecto a la obesidad abdominal, determinada por la circunferencia de la cintura (igual o mayor a 90 centímetros en hombres, y mayor o igual a 80 centímetros en mujeres), es en los varones de entre 40 y 79 años de edad en quienes se presenta con mayor frecuencia; mientras que en ellas inicia de manera más temprana: a partir de los 30.

Mantener un peso saludable es una responsabilidad compartida, subrayó Palacios. “A los profesionales de la salud les corresponde identificar las problemáticas del paciente, orientarlo y tratarlo de manera integral, y a este último le toca ser proactivo, apegarse al tratamiento para llegar al resultado adecuado”.

En su oportunidad, Laura Escobar Pérez, profesora del Departamento de Fisiología de la FM, detalló que “la educación es una herramienta fundamental para que los niños y su entorno familiar cuenten con los elementos necesarios para hacer cambios en beneficio de la salud”.

La intervención en los estilos de vida, junto con un programa de conducta, son herramientas que han demostrado su eficiencia para controlar el sobrepeso en los pequeños. En ese sentido, el papel de los pediatras y del personal de salud es crucial, porque son el enlace directo entre la comunidad y los infantes, y tienen la posibilidad de actuar en las primeras fases de desarrollo de la obesidad.

“Si la solución fuera tan simple como comer menos y hacer ejercicio, ¿por qué 90 por ciento de los niños en México enfrentan un futuro obeso?”, cuestionó.

“Los pronósticos afirman que para el año 2030 las enfermedades no transmisibles serán la causa más frecuente de muerte, es decir, padecimientos crónicos de larga duración y lenta evolución, como las patologías cardiovasculares, el cáncer, afecciones respiratorias crónicas y la diabetes”, concluyó.