Daily Archives: 7 septiembre, 2017

¿Estudiar en línea es el futuro de la educación?

Que la educación en general –y la de nivel superior en particular– ha cambiado gracias a Internet es un hecho indiscutible. Hoy es más posible que nunca estudiar en línea una carrera o posgrado y tomar cursos o recibir certificaciones en alguna disciplina específica, sin que sea necesario tener que trasladarse a las instituciones que acreditan los conocimientos o competencias adquiridas.

El británico Tony Bates, renombrado especialista en la aplicación de la tecnología en la educación a distancia, ha publicado recientemente sus predicciones sobre el futuro de la educación superior para los próximos cinco a siete años. Entre ellas están:

  • La educación en línea desaparecerá como concepto, para fundirse con el de educación en general.
  • Los contenidos serán modulares, de acceso abierto, adaptables a cursos o programas diversos.
  • Los portafolios multimedia reemplazarán a los exámenes escritos.
  • Predominará el aprendizaje basado en proyectos colaborativos, situacionales y experimentales.
  • Los cursos ya no consistirán en impartir clases tipo conferencia. De ser necesario, estas se grabarán y difundirán de manera sincrónica y asincrónica.
  • El papel del profesor será el de un tutor.
  • La reputación de las universidades dependerá en gran parte del prestigio de los profesores-tutores por sus conocimientos, práctica y habilidades pedagógicas.

Otros expertos en el tema también han mirado hacia el futuro cercano de la educación, previendo que:

  • La educación será cada vez más digital, flexible e híbrida desde el punto de vista pedagógico.
  • Se generalizará la modalidad B-learning (mezcla de enseñanza presencial y en línea) con metodologías como flipped classroom (aula invertida, donde el estudiante adquiere los conocimientos en línea y después hace la tarea en clase junto con el profesor y sus compañeros).
  • La tecnología llevará a un aprendizaje personalizado, social y colaborativo gracias al creciente desarrollo de los dispositivos móviles.
  • Se fortalecerá el concepto y la práctica de Life Long Learning (aprendizaje continuo).
  • La educación se expandirá a un entorno ubicuo.
  • Cada alumno tendrá un plan personal de aprendizaje: despediremos a la estandarización y daremos la bienvenida a numerosas comunidades de aprendizaje.
  • Habrá cada vez más entrenamientos profesionales en entornos virtuales.

Al revisar estos planteamientos la pregunta que deslizamos en el título de esta entrada –¿será el aprendizaje en línea el futuro de la educación?– se responde por sí sola. El futuro cercano de la educación se vislumbra siguiendo un modelo híbrido que combina los estudios presenciales con el aprendizaje en línea.

Una de las mayores aportaciones del aprendizaje en línea es que ha abierto la puerta para la educación continua a personas de todas las edades y lugares del mundo con conexión a Internet. Salman Khan (creador de Khan Academy) asegura que “la educación en línea no llegó para sustituir a las escuelas físicas, sino para hacerlas más valiosas y fortalecer la cadena de valor: alentar en el salón de clases más conversaciones que deriven en proyectos creativos y resolver problemas, independientemente de si la clase se ha impartido o no en línea”.

Queda, sin embargo, un gran pendiente. Si como humanidad nos hemos comprometido con los 17 objetivos planteados por la ONU para transformar nuestro mundo, y en especial con el número cuatro (“garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”), es preciso aprovechar las ventajas del modelo online para llevar la educación a todos los rincones del planeta. Es flexible, de bajo costo y permite que más personas accedan al conocimiento. Ese es el gran reto que tenemos por delante.

Académicos de la UNAM crean parche transdérmico para combatir colesterol y triglicéridos

Investigadores de la UNAM crearon un parche transdérmico que ayuda a combatir dislipidemias, alteraciones que se manifiestan en concentraciones anormales de algunas grasas en la sangre, principalmente colesterol y triglicéridos.

El parche transdérmico acoplado a microagujas biodegradables para el tratamiento de dislipidemias fue desarrollado en el Laboratorio de Sistemas Transdérmicos de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, y obtuvo el Premio Canifarma 2016 en la categoría de Innovación Tecnológica.

De acuerdo con Pablo Serrano Castañeda, integrante del grupo (coordinado por José Juan Escobar Chávez), las dislipidemias, asociadas a infartos e isquemias cardiacas y cerebrales, han aumentado en los últimos años entre la población mexicana y mundial.

Por ello la idea de este parche, que tiene ventajas sobre la medicación tradicional: cuenta con dos mecanismos de liberación, uno rápido y otro lento. En ambos, unas microagujas perforan la piel y rompen el estrato córneo (la capa externa), y la sustancia (medicamento) se libera a la circulación sanguínea.

“De esta manera, el fármaco hace que los niveles plasmáticos sean constantes, con lo que se evitan los altibajos que producen los medicamentos administrados vía oral”, dijo.

Otra ventaja del parche es que, al mantener constantes las dosis, se suprimen sus fluctuaciones durante el periodo de tratamiento, al contrario de lo que ocurre con las tabletas o los comprimidos, que eventualmente se suspenden por olvido.

A diferencia de los fármacos administrados vía oral, que necesariamente ingresan en la circulación enterohepática, las dosis liberadas por el parche no pasan por el hígado. Además, la administración transdérmica atenuaría la sintomatología de personas que sufren reflujo gástrico, esofágico, o úlceras, y en caso de presentarse alguna reacción adversa, el parche puede removerse.

Este sistema no causa dolor y las microagujas no originan residuos biológicos infecciosos, como las hipodérmicas convencionales. “El parche permeabiliza la piel con las microagujas que, por su tamaño, no alcanzan las terminaciones nerviosas, así que no hay malestar”, detalló el experto.

En suma, las microagujas, elaboradas con base en polímeros, se desintegran bajo la piel y liberan la fórmula; al mismo tiempo, el parche mantiene constante las dosis por un tiempo determinado, que va de una semana a 15 días.

Los académicos de la FES Cuautitlán investigan múltiples medicamentos y generan diferentes presentaciones farmacéuticas, es decir, opciones a lo que se ofrece en el mercado, con el propósito de encontrar métodos más eficientes.

“Intentamos que nuestros desarrollos tecnológicos tengan mayores ventajas. Hoy en día casi todos los fármacos se administran vía oral, de ahí que tratemos con presentaciones más cómodas para los pacientes, sobre todo ante el riesgo de que la población adulta padezca síndrome metabólico (niveles altos de colesterol y triglicéridos, diabetes e hipertensión), que se incrementará notablemente en los próximos años”, subrayó Escobar Chávez.

Los universitarios también prueban otras fórmulas no convencionales, como un sistema transdérmico tipo reservorio, que es un parche similar a una bolsa pequeña con una formulación líquida, que podría ser gel, emulsión o solución.

Además de las microagujas, analizan otros promotores físicos de la penetración transdérmica: el ultrasonido y la iontoforesis –técnica con fines terapéuticos y de diagnóstico, que utiliza electricidad–, y ya prueban un sistema con base en un medicamento antiinflamatorio para controlar la artritis reumatoide.

También, lentes de contacto poliméricos biodegradables, que liberan fármacos a nivel ocular para tratar distintos males de los ojos, y un parche que se aplica en la mejilla para controlar la presión arterial alta (este último ya está en trámite de patente).

Alumnas de la UNAM obtienen premios por proyectos para mejorar el servicio del metro

Yazmin Dillarza Andrade y Alma Elia Vera Morales, estudiantes de la maestría en Ingeniería de Sistemas, y Aída Huerta Barrientos, quien fungió como asesora, obtuvieron el IV Premio a la Innovación Tecnológica «Ing. Juan Manuel Ramírez Caraza», que otorga el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, en la categoría de Proyectos Terminados.

El reconocimiento a los trabajos de las alumnas de la Facultad de Ingeniería de la UNAM es resultado de dos años de esfuerzo, que también derivaron en la conclusión de sus tesis profesionales.

Medición del Tiempo de Abordaje de los Pasajeros del STC: Estación Pantitlán Línea 1” es el nombre del proyecto de Dillarza. Durante el cuarto trimestre de 2016, se dedicó a recolectar datos de la puerta con mayor afluencia de dicha estación: tiempo transcurrido entre tren y tren, por cuánto se mantenían abiertas las puertas, la afluencia de pasajeros por minuto y el número que abordaban en cada viaje.

No todos los indicadores que requiere el STC Metro están definidos ni implementados, por lo que la planeación para mejorar el servicio no cuenta con todos los datos necesarios, lo que impacta directamente en la percepción por parte del usuario.

El trabajo de Yazmin Dillarza, enfocado a mejorar la eficiencia de ese transporte, identifica el número de trenes que el usuario debe esperar en la terminal antes de subir, es posible tomar medidas para que su permanencia no sea prolongada.

Por su parte, Alma Elia Vera desarrolló e implementó el proyecto “Un modelo de simulación para mejorar los mecanismos de evacuación en el STC Metro–estación Pino Suárez”, que permite representar la dinámica de evacuación en caso de sismo.

Gracias a esto se pudieron reconocer los puntos más propensos a congestionamientos y accidentes. La universitaria modificó la velocidad de salida para ver si se ponía en peligro a los usuarios, y observó qué ocurría si se retiraban ciertas barreras de contención. Al final, pudo ofrecer recomendaciones preventivas y correctivas, y proponer indicadores de eficiencia para valorar si se cumple con lo establecido por la Secretaría de Protección Civil.

Este modelo puede ampliarse y reproducirse en otras situaciones de desastre, como fuego o inundaciones, y agregar o quitar elementos para saber en qué escenario la gente se distribuiría mejor.

Ambos proyectos recibieron la validación del STC, lo que significa que son representativos de las estaciones objeto de estudio y una herramienta para apoyar en la toma de decisiones. Cabe mencionar que se abrió la posibilidad de extender estos trabajos al resto de la línea, a otras estaciones e incluso a la red completa.

En opinión de las ganadoras, al participar en este tipo de competencias los estudiantes contribuyen al desarrollo de México, y para ser triunfadores deben confiar en los conocimientos adquiridos en las aulas y en sus habilidades; además, el vínculo entre academia e industria es vital.

Las universitarias fueron apoyadas por Agustín Patiño Acencio, Yolanda Carrillo Hernández, Roberto Román Mota y José Ángel Bermejo Arenas, de la Gerencia de Ingeniería y Nuevos Proyectos, así como de Edgar Alfredo Abarca Pérez, coordinador de Protección Civil.

El objetivo del premio es obtener propuestas para el desarrollo de proyectos innovadores que sean aplicables a las diferentes áreas de operación del STC.